La coma NO siempre es una pausa y los benditos signos de puntuación

El signo de puntuación más usado en la redacción es la coma, mientras que con el punto y coma ocurre todo lo contrario. Cuando buscamos los conocimientos previos, la idea que tienen los alumnos es que la coma representa una pausa, de tal manera que está muy generalizado el concepto de que la coma sirve para hacer pausas y, además, para tomar aire.
En la oración:
José, dile a tu papá que compre pan, leche, café y azúcar.
Ustedes creen que el hablante original (el que da la orden) hace pausas después de José, pan, leche. Creen que se expresará más o menos así:
José-------------dile a tu papá que compre pan-----------leche-----------café y azúcar.
¿No creen que ocurriría todo lo contrario?
/josédileatupapá/ quecomprepanlechecafeyazúcar/
Cuando la gente habla, no hace pausas para darle sentido a su expresión, lo que hacemos es emplear diferentes tonemas (tonos) y con ellos nuestras expresiones pueden indicar alegría, miedo, molestia, duda, sorpresa, orden, información, tranquilidad, etc.
Mediante la escritura es que tratamos de plasmar estas expresiones, entonces para lograr esto es imprescindible el uso de los signos de puntuación, aunque nunca van a poder reflejar todos los matices propios del habla.
La función de los signos de puntuación es representar artificialmente los tonos propios del habla en la escritura, aunque la gramatica tradicional hace hincapié en las pausas y de allí se desprenden cientos de reglas que nunca han sido bien recibidas por los estudiantes y, en consecuencia, tenemos un grave problema: los alumnos escriben muy pocos textos formales porque tienen miedo de cometer errores en el uso de los signos de puntuación y, por otro lado, al no conocer el tono que representa tal o cual signo, leen en voz alta inadecuadamente.
Considero, humildemente, que la enseñanza de los signos de puntuación no se debe centrar en el aprendizaje memorísticos sobre las decenas de reglas que, además, implican conocimentos lingüísticos obligatoriamente (por ejemplo, si hablamos de la coma elíptica, vocativa, incidental, etc., la regla está condicionada a un saber perfectamente internalizado: la elipsis, el vocativo, la frase incidental).
Se puede crear una lista de oraciones en donde se tenga que colocar la coma y, antes de que el alumno sepa el tipo de coma, es mejor que pronuncie la oración y vea dónde es necesario subir ligeramente el tono de voz con lo que realizamos un aprendizaje más práctico y de oído. No nos olvidemos que la base para desarrollar la competencia de la redacción está en el aprendizaje de los signos de puntuación, entonces, va a resultar más sencillo el hecho de que el alumno escriba, discrimine y pronuncie sus oraciones buscando el mejor tono y no la regla adecuada.
He visto innumerables veces cómo los chicos escriben sobre un tema que ellos mismos escogen y al terminar releen su escrito y sienten que algo está mal, que no hay concordancia entre la fluidez de su texto con el modelo de escritura que se presenta en otros textos. Entonces, empiezan a hacer modificaciones, borrar, aumentar, quitar y, desgraciadamente, dejan ese texto en el camino eterno de la construcción.
Si el alumno conociera la relación entre los tonos y los signos de puntuación, creo que sería muy fácil saber cuál es el signo más adecuado que debería ir después de un grupo fónico. Jorge Eslava nos decía en una de sus interesantes sesiones que la mejor forma de saber si estamos escribiendo correctamente es leer en voz alta el texto y ver si este guarda una estrecha relación con el lenguaje que usualmente utilizamos.
Sabemos que en el Perú se lee poco, pero se escribe aún menos. Sostengo que ello se debe a la deficiencia de la enseñanza de los signos de puntuación. Cuando hicimos un taller de redacción, empezamos en primer lugar por este tema, pero sin enseñar una sola regla de uso de la coma, punto y coma, dos puntos, etc., y, les puedo asegurar que vimos excelentes resultados. Después empezamos con cuestiones técnicas propias de la redacción y nuestro taller nos dio una grata lección, y nos hizo recordar las palabras de un ilustrísimo maestro, Domingo Huerta, quien decía: "Enséñale a tus niños a usar el signo más adecuado mediante la pronunciación y verás como harán de la redacción una gran pasión. Por eso nunca olvido que:
El punto equivale a un tono que cae totalmente (tonema de cadencia).
El punto y coma equivale a un tono que cae ligeramente (tonema de semicadencia).
Los dos puntos y los puntos suspensivos me indican que el tono se mantiene (tonema de suspensión).
La coma equivale a un tono ligeramentte ascendente (tonema de semianticadencia)
Interrogación y exclamación indican un tono ascendente (tonema de anticadencia)
Gracias por leer
Manuel Urbina
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